Sinopsis
. es como si me pusiera a cuatro patas, gateara, estuviera en pañales y me pegara la cuerda al ombligo, pidiendo volver. Todos los días, los ojos se abren como piernas a punto de parir, buscando a los padres y madres dormidos dentro. Y los pies usan zapatos más altos para ser más joven que ayer. Salimos en busca de no sé qué. Esto es personal (¿y qué no lo es?). No sé qué pasa, pero incluso en los días de alegría, que parece pura porque brilla (hay días que brillan), es como si estuviera a cuatro patas, gateara, estuviera en pañales y me pegara el cordón. ombligo, pidiendo volver. Todos los días, los ojos se abren como piernas a punto de parir, buscando a los padres y madres dormidos dentro. Y los pies usan zapatos más altos para ser más joven que ayer. Salimos en busca de no sé qué. Esto es personal (¿y qué no lo es?). No sé qué pasa, pero incluso en los días de alegría, que parece pura porque brilla (hay días que brillan), es como si estuviera a cuatro patas, gateara, estuviera en pañales y me pegara el cordón. ombligo, pidiendo volver. Todos los días, los ojos se abren como piernas a punto de parir, buscando a los padres y madres dormidos dentro. Y los pies usan zapatos más altos para ser más joven que ayer. Salimos en busca de no sé qué. Esto es personal (¿y qué no lo es?). No sé qué pasa. Y los pies usan zapatos más altos para ser más joven que ayer. Salimos en busca de no sé qué. Esto es personal (¿y qué no lo es?). No sé qué pasa. Y los pies usan zapatos más altos para ser más joven que ayer. Salimos en busca de no sé qué. Esto es personal (¿y qué no lo es?). No sé qué pasa.